4 meses, 3 semanas y 2 días

Febrero 20, 2008

Ganadora de la palma de oro en el último festiva de Cannes, esta película rumana ambientada en los últimos años de la dictadura de Nicolae Ceaucescu, me supuso un verdadero puñetazo en la boca del estómago.

Dos estudiantes universitarias se enfrentan al día más difícil de sus vidas ante la irreversible decisión de una de ellas de llevar a cabo un aborto clandestino. Todo ello en el Bucarest más desolador que uno se pueda imaginar.

Aun conociendo de antemano la sinopsis de esta película, tengo que reconocer que no estaba preparado para la dureza de la historia mostrada. Y es que desde el primer minuto uno no puede evitar empatizar con Otilia y Gabita, las dos protagonistas. Especialmente con la primera de ellas, impecablemente interpretada por Laura Vasiliu (totalmente desconocida por mí hasta ahora). Su personaje lleva el aparentemente trillado concepto de amistad hasta una dimensión sorprendente, resultando a pesar de ello absolutamente creible.

4 meses, 3 semanas y 2 d�as

Por lo demás, la película en sí parece una perfecta metáfora de lo que pudo ser la Rumanía comunista de los años 80: Austera, dura, opresora y fría.

Eso sí: que nadie piense que se va a tragar un bodrio soporífero apto sólo para culturetas curtidos. Ni mucho menos. Si algo le sobra a esta película es ritmo, tensión y suspense. Y una escena para enmarcar: la cena de Otilia en casa de los padres del novio.

En definitiva: una magnífica sorpresa que quizás no lo fue tanto debido a las impresionantes críticas de las que venía precedida. Ah, y una estupenda oportunidad de poder escuchar un idioma tan desconocido como el rumano durante cerca de dos horas.


Siempre hay alguien que lo cuenta mejor…

Febrero 7, 2008

Escribía yo el otro día sobre cine español y subvenciones. Pues bien, leo hoy en El País un artículo de Icíar Bollaín sobre este mismo tema, solo que mucho mejor contado. Supongo que por eso ella es directora, guionista y actriz mientras yo me gano el pan en una Caja de Ahorros. Añado el enlace sin más:

Si no hubiera cine español


La bilis y el cine español

Febrero 4, 2008

Un artículo publicado esta mañana en una de las innumerables publicaciones fachillas (en este caso el Semanal Digital) que pululan por la red, comentaba en un titular que la bilis de Alberto San Juan había protagonizado la gala de los Goya. Pego a continuación algunos de los comentarios de los lectores de la publicación acerca de esta gala:

“Al Sr. San Juan (x llamarlo algo): trabaje, no pretenda vivir como todos los personajillos que ayer se sentaban en las butacas de un arte que sólo Vds. entienden como tal. Da pena el cine español, pero les siguen dando dinero a nuestra costa. Estoy hasta el moño de Bardenes, San Juanes y actoruchos y malas actrices y películas.”

“Hombre tampoco hay q pasarse, escaparate de la vanidad vale, pero de lujo nada de nada. Son más cutres q la leche, no hay más q ver el careto de Alberto San Juan, ni se afeitan ni se lavan no les vayan a decir q son de derechas. Y ponerse un traje ya no te digo”

Y por último, la que es posiblemente mi favorita:

“Ayer, en la ultima pagina de El Mundo, en una entrevista, el presentador de la gala decia Incluso un gilipollas puede ganar un Goya, lo que resultó premonitorio Como van a pedir ellos que se disuelva ETA, son gente agradecida y saben que estan ahi, chupando del bote porque ETA les ayudó a estar.”

La derechona rancia y casposa se revuelve en sus asientos cada vez que algún representante de la cultura aprovecha un foro público para expresar sus convicciones. Su patético argumento es tildarlos de parásitos que viven de las subvenciones, lo que por lo tanto, les quita todo derecho a posicionarse políticamente. Por cierto…¿Parásitos subvencionados que se posicionan políticamente? Mmmm… Voy a morderme la lengua para no mencionar a la Conferencia Episcopal en este punto concreto del post.

El problema de la derecha no es Alberto San Juan. El problema de la derecha es que la cultura y la intelectualidad ha sido, es y será de izquierdas. Y eso jode. Y por eso se revuelven. ¿Es una vergüenza que el cine español esté subvencionado? A lo mejor estás mentes lúcidas no se han planteado que, desgraciadamente, es inviable rentabilizar la cultura de forma privada, por lo que el único camino posible pasa por la subvención.

Por plantear un ejemplo menos recurrente que el del cine, el presupuesto anual del Teatro Real de Madrid asciende a 48.600.000 euros, que se reparten entre Ministerio, Comunidad y Ayuntamiento. Y su multimillonaria remodelación tampoco salió precisamente de arcas privadas. Pero esto no escandaliza, porque es un lugar menos frecuentado por progres desaliñados.

Lo que más me cuesta entender es hasta qué punto puede cegar el sectarismo, impidiendo apreciar valor alguno en la filmografía de gente tan sobresaliente como Gracia Querejeta, Fernando León, Icíar Bollaín o José Luis Cuerda por citar sólo algunos ejemplos.

Que ellos se queden con la bilis, que nosotros nos quedamos con Alberto San  Juan.


Aardman vs Pixar

Enero 30, 2008

En los últimos días, he tenido la suerte (no premeditada) de disfrutar de dos de las últimas joyas del cine de animación en dos de sus distintas facetas: Wallace y Gromit: La maldición de las verduras y Ratatouille, o lo que es lo mismo: La Factoría Aardman frente a la todopoderosa Pixar. Plastilina y Stop Motion frente a CGI y 3D. Europa frente a América.

Hace ya bastante tiempo que sigo con devoción las andanzas de la incalificable pareja formada por el inventor Wallace y su inseparable perro labrador Gromit. Concretamente unos 14 años, según acabo de calcular. El por qué he esperado hasta ahora para disfrutar de su paso al largometraje no lo tengo claro, aunque seguramente haya tenido mucho que ver el miedo a una posible decepción. En cualquier caso, la voluntaria espera ha merecido la pena. Y sobradamente.

Wallace y Gromit

Después de sus tres memorables cortos: La gran excursión, Los pantalones equivocados (para mi gusto el mejor de los 3) y Un esquilado apurado, en esta Maldición de las Verduras conservan todo su espíritú original, incluyendo la pegadiza melodía que les acompaña desde sus inicios o las huellas dactilares visibles en ocasiones en las figuras que delatan la intensiva labor artesanal de la técnica empleada. Y humor. Sobre todo humor del bueno.

Pero la factoría Aardman es mucho más que Wallace y Gromit. Desde el mítico vídeo de Nina Simone “My baby just cares for me” de 1987, pasando por “Creauture Comforts” o la más reciente “Chicken Run“, esta compañía ha marcado un estilo inconfundible que nos ha devuelto la pasión por la plastilina a toda una generación.

En el otro lado está Pixar. Estudio con mayúsculas para el que el término “falta de medios” no existe. De una empresa de este tipo uno espera productos industriales, prefabricados y sin alma, con el único aliciente de la perfección técnica. Es lo que se espera, pero no lo que nos da Pixar. Ratatouille es, sin ir más lejos, una de las mejores películas que he visto que los últimos meses… Acción, humor, ambientación, personajes y… ¿perfección técnica? Algo más que eso, diría yo. Es impresionante.
 
Entonces…¿Aardman o Pixar? Los dos, por favor.


Olvídate de mí

Diciembre 10, 2007

Hace unos días utilicé un nuevo método para descubrir buenas películas y que, por algún motivo, a día de hoy aún no haya visto: Se trata del ranking elaborado en base a las puntuaciones de los espectadores que el portal imdb publica en su propia página. Concretamente, se pueden consultar las 250 películas más valoradas por los usuarios de la página.

Yo, lo reconozco de antemano, me he convertido en todo un obseso de las opiniones de usuarios en internet. Con lo feliz que fui en mi adolescencia comprando en las tiendas por impulso visual, no sé cómo he llegado a esta situación enfermiza en la que no me veo capaz de salir a comprar una barra de pan sin antes consultar en varios foros o portales especializados qué panadería elabora las mejores chapatas.

Durante la consulta de la lista de películas más valoradas, me llamó la atención una por lo desconocido que era para mí su título original: “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”, y que figuraba en el puesto 47. Al entrar a consultar el detalle y observar la carátula y la traducción al castellano del título “Olvídate de mí”, recordé que se trataba de una película independiente que habían protagonizado Jim Carrey y Kate Winslet hace 2 o 3 años.

Olv�date de m�

¿Una película independiente y con un 8,5 de valoración media de los espectadores?. 126.736 usuarios no pueden estar equivocados al mismo tiempo. Ese es siempre mi argumento tras consultar las opiniones respecto a hoteles, restaurantes, obras de teatro o lo que se tercie. Así que a descargar en mi bendito Ares, ya que mi fe en los usuarios no es tanta como para acercarme a la Fnac a por el DVD original.

La película cuenta, a través de sus recuerdos, la preciosa historia de amor de Joel y Clementine. Una pequeña maravilla a ratos extraña, a ratos aparentemente inconexa pero siempre cautivadora y onírica. O lo que es lo mismo: Que es muy bonita. Perfectos en sus papeles tanto Carrey y Winslet (aburrido él y caótica ella) como la bellísima Kirsten Dunst y Elijah “Frodo” Wood de secundarios.

En resumen: Una joyita a descubrir de la que es preferible no comentar nada más y dejarse sorprender igual que me ha ocurrido a mí.