Desde hace unos días, se está gestando en mi entorno (básicamente en el laboral) una corriente de apoyo a Rosa Díez y a su recién creado partido UPyD, que no llego a entender del todo. Se dice que los más intransigentes y radicales contra el tabaco somos los ex-fumadores. Y tienen razón. Pues bien, yo creo que a Rosa Díez le pasa lo mismo con su ex-partido: Que tiene tanto resentimiento, que su mala baba antisocialista supera con creces a la del PP.
Su nuevo partido, más allá de las críticas al PSOE, tiene por seña de identidad inequívoca la crítica feroz a los partidos nacionalistas. Así, por ejemplo, el segundo de sus principios fundamentales según la web del partido es ”que los partidos nacionalistas dejen de condicionar y coartar el presente y el futuro del conjunto de nuestro país”.
Pues bien, quizás conviene recordar que Rosa Díez fue de 1991 a 1998 consejera de Comercio, Consumo y Turismo del Gobierno Vasco bajo la presidencia de José Antonio Ardanza, del Partido Nacionalista Vasco, presidido entonces por Xabier Arzalluz. Parece que por aquel entonces los partidos nacionalistas no la incomodaban tanto…
¿Marginada y humillada mientras militó en el PSOE? Mmmm… Pues va a ser que no:
-En 1998 se presentó a las elecciones primarias del PSE-EE para elegir candidato a lehendakari, que ganó Nicolás Redondo Terreros.
-En 2000 se optó a la Secretaría General del PSOE frente a Zapatero, Bono y Matilde Fernández. Quedó última con un 6,55% de los votos.
Yo a esto lo llamo democracia interna. Y a lo de esta chica, ambición desmedida y pataleta. Define su partido como “ni de izquierdas ni de derechas” (¿pero no era socialista de toda la vida?) y apela a su integridad por haber renunciado a un escaño de eurodiputado. No sé… Para mí, integridad habría sido renunciar al carné del PSOE antes de poner un pie en “Madrid Opina” para echar mierda a discreción ante el regocijo de Buruaga.
Ahora vende su partido denunciando boicots, bipartidismo, la injusticia de la ley D’Hondt, etc… Vamos, que si no fuera por una mano negra saldría presidenta. En resumen: Mucha propaganda y mucha marea magenta (así lo llaman por los colores del partido), pero a mí la Rosa no me engaña. Y el famoseo de sus listas (Álvaro Pombo, Fernando Savater, Álvaro de Marichalar…) me suena a más de lo mismo: Lograr visibilidad siendo un partido absolutamente hueco.
En fin, suerte a Rosa para las elecciones, porque me temo que si no saca escaño denunciará pucherazo (o algo). Que aprenda de Gallardón y vea que se puede ser ambicioso y trepa pero con mucho más estilo.
Publicado por laenredadera


