Agradecimiento a los Antisistema
El viernes pasado había convocada en la plaza de Tirso de Molina una concentración de una organización fascista denominada “Nación y Revolución”. Resulta sorprendente que alguien (ignoro si la Delegación del Gobierno o la Junta electoral), autorice que un grupo neonazi se concentre de forma organizada en una plaza que además de ser símbolo del antifascismo es la entrada al barrio de Lavapiés. ¿Una provocación? Evidentemente…
Y pasó lo que tenía que pasar: Que ante una provocación anunciada, publicitada y autorizada, aparecieron los ángeles de la guarda de nuestro barrio. Los justicieros que siempre están dispuestos a contestar a estas afrentas: Los famosos “antisistema”. A veces no sé qué haríamos sin ellos.
Como ejemplares ciudadanos ofendidos, hiceron lo que tenían que hacer por el bien de nuestro barrio: Plantar cara a los neonazis y a los antidisturbios destrozando lunas, arrasando cabinas y quemando coches y contenedores. Todo es poco por el honor de la plaza de Tirso y por los inmigrantes de Lavapiés.
La foto está hecha desde mi casa el mismo viernes a eso de las 22:00, cuando por la calle Embajadores se mezclaban incendios como el que se ve con cargas de los antidisturbios, vecinos asustados y punkies sonrientes.
Después de dejar un Lavapiés arrasado con escenas dignas de los peores tiempos de los balcanes, nuestros queridos antisistema, volvieron a sus localidades de origen con la satisfacción del deber cumplido. A ver si estos neonazis se atreven a volver… Y con todos nosotros, los vecinos de Lavapiés, tranquilos porque sabemos que ante la siguiente provocación que suframos ellos volverán para apoyarnos.
Una vez más (nunca son pocas): Muchas gracias.



