Esas máquinas infernales de la Fnac…

Marzo 19, 2008

Hace ya algunos años, que periódicamente en los informativos-magacines de Matías Prats y similares, avanzaban la posibilidad de que llegaran a nuestras vidas las máquinas de autoservicio para pagar en supermercados y comercios varios. Para mí se trataba simplemente del típico contenido “ligerito” de relleno para dar pie al chascarrillo de turno de Matías. Hasta que ayer le vi las orejas al lobo. Bueno, le vi las orejas y además me mordió.

Me acerqué a la Fnac en busca del ansiado “Reconstrucción” de Deluxe, que tenía todas las papeletas para convertirse en la banda sonora de mis inminentes vacaciones (las que empiezan hoy, vamos). Dado que alguien calculó mal la fecha de salida del disco (Xoel, la discográfica, la Fnac o los transportistas), me tuve con conformar con la compra de 2 guías de viaje.

Allá que voy tan despreocupado hacia la zona de cajas, cuando veo allí plantadas y desafiantes cuatro máquinas de autopago. ¿Pero que invento es éste….? Pues a por ellas que fui de cabeza.

Resulta que uno tiene que plantar sus compras en una bandejita, ir escaneando uno a uno los productos, meterlos en la bolsa (sin retirarla antes de timpo, que si no no vale) y pagar. Todo ello ante la atenta mirada de una señorita que, al más puro estilo Sr. Lobo de Pulp Fiction, se dedica a señalar con el dedito: Ahí, así no, toque ahí, la banda de la tarjeta hacia el otro lado… Y para pago con tarjeta, que era el caso, te da el recibito para que lo firmes y te comprueba la identidad. ¡¡¡Viva la automatización!!!

¿El resultado final? Pues aproximadamente el triple de tiempo para pagar que antes y sin que la Fnac se ahorre un solo sueldo. Que me lo expliquen, por favor…


La cabra en el tejado

Marzo 17, 2008

Después de semana y pico de conversaciones sesudas en todos los círculos de mi entorno acerca de resultados electorales, bipartidismo, desplome de IU, continuidad de Rajoy, etc., lo más sensato para romper con esta espiral de trascendencia que me inunda por momentos, creo que es hablar de bares:

El fin de semana pasado, Noe y yo, en un alarde de intrepidez, decidimos salir a probar nuevas experiencias culinarias por los aledaños de nuestro barrio, y es que, por muy recomendables que sean “La inquilina“, “El Sur“, el “Bombay Palace” o el gallego de la Plaza de Lavapiés, hay que seguir buscando alternativas a la lamentablemente desaparecida “Taberna del Avapiés”.

¿Un salto al vacío? Sí, pero con red. O lo que se lo mismo, previa consulta al 11870.com. De esta manera, y ante numerosas recomendaciones, llegamos al peculiar “La cabra en el tejado” (Calle de Santa Ana 29, entre el metro La Latina y la Puerta de Toledo). ¿Una descripción del local? Después de 5 minutos allí, teníamos clara la palabra a utilizar: “Perroflauta”. Y que quede claro que este adjetivo que he interiorizado en mi vocabulario últimamente (no encuentro sinónimos), no lo considero en absoluto despectivo.

Por tratar de concretar un poco más: Se trata de un bar de los de toda la vida con unos pequeños retoques que le confieren un aire absolutamente kitsch. Una barra curtida por los años, los muebles reciclados y el wifi gratuito conforman una mezcla curiosa. “Local de ambiente berlinés” comenta alguien. Pues no sé…No recuerdo ninguno similar allí, pero prometo que lo buscaré en Kreuzberg en nuestra próxima escapada en mayo.

La carta buena, bonita y barata. Y como no, heterogénea. A juego con el local. Así, los crepes (dulces y salados), se mezclan con las clásicas tostas y los platos de origen árabe como el Hummus. Todo muy bueno y por cuatro duros. Concretamente unos 14 euros por un crepe de jamón (serrano, eh?) y queso, otro de pollo con champiñones, unas patatas con salsa de setas, tercio de mahou y coca-cola. Todo ello compartiendo local con un numeroso grupo de viejos rockeros, un enganchado al “World of Warcraft” aprovechando el wifi gratuito y un perro pasándote entre las piernas ¿Alguien da más?


¿Quién es Rosa Díez?

Marzo 6, 2008

Desde hace unos días, se está gestando en mi entorno (básicamente en el laboral) una corriente de apoyo a Rosa Díez y a su recién creado partido UPyD, que no llego a entender del todo. Se dice que los más intransigentes y radicales contra el tabaco somos los ex-fumadores. Y tienen razón. Pues bien, yo creo que a Rosa Díez le pasa lo mismo con su ex-partido: Que tiene tanto resentimiento, que su mala baba antisocialista supera con creces a la del PP.

Su nuevo partido, más allá de las críticas al PSOE, tiene por seña de identidad inequívoca la crítica feroz a los partidos nacionalistas. Así, por ejemplo, el segundo de sus principios fundamentales según la web del partido es ”que los partidos nacionalistas dejen de condicionar y coartar el presente y el futuro del conjunto de nuestro país”.

Pues bien, quizás conviene recordar que Rosa Díez fue de 1991 a 1998 consejera de Comercio, Consumo y Turismo del Gobierno Vasco bajo la presidencia de José Antonio Ardanza, del Partido Nacionalista Vasco, presidido entonces por Xabier Arzalluz. Parece que por aquel entonces los partidos nacionalistas no la incomodaban tanto…

¿Marginada y humillada mientras militó en el PSOE? Mmmm… Pues va a ser que no:

-En 1998 se presentó a las elecciones primarias del PSE-EE para elegir candidato a lehendakari, que ganó Nicolás Redondo Terreros.

-En 2000 se optó a la Secretaría General del PSOE frente a Zapatero, Bono y Matilde Fernández. Quedó última con un 6,55% de los votos.

Yo a esto lo llamo democracia interna. Y a lo de esta chica, ambición desmedida y pataleta. Define su partido como “ni de izquierdas ni de derechas” (¿pero no era socialista de toda la vida?) y apela a su integridad por haber renunciado a un escaño de eurodiputado. No sé… Para mí, integridad habría sido renunciar al carné del PSOE antes de poner un pie en “Madrid Opina” para echar mierda a discreción ante el regocijo de Buruaga.

Ahora vende su partido denunciando boicots, bipartidismo, la injusticia de la ley D’Hondt, etc… Vamos, que si no fuera por una mano negra saldría presidenta. En resumen: Mucha propaganda y mucha marea magenta (así lo llaman por los colores del partido), pero a mí la Rosa no me engaña. Y el famoseo de sus listas (Álvaro Pombo, Fernando Savater, Álvaro de Marichalar…) me suena a más de lo mismo: Lograr visibilidad siendo un partido absolutamente hueco.

En fin, suerte a Rosa para las elecciones, porque me temo que si no saca escaño denunciará pucherazo (o algo). Que aprenda de Gallardón y vea que se puede ser ambicioso y trepa pero con mucho más estilo.


Réquiem por Netscape

Marzo 4, 2008

AOL ha anunciado que el mítico navegador Netscape deja de tener un soporte oficial desde el pasado sábado 1 de marzo. Eso sí: Por seguir tocando las narices a Microsoft, recomiendan a los internautas (supongo que a los 3 que aún lo usaban) que se pasen a Firefox o a Flock. Lo que se dice morir matando, vamos.

Logo Netscape

Al igual que me ocurrió el año pasado viendo el anuncio de Coca-cola con Mayra Gómez Kemp y el inigualable Rafa Gordillo, no he podido evitar sentir una cierta nostalgia por el que fue el navegador de toda una generación.

Mucho antes de la blogosfera, el rollito dospuntocero, menear noticias o los widgets varios, otro Internet era posible. Un Internet en el Yahoo era el rey, Altavista dominaba los buscadores y en el que casi todos contábamos con una cuenta de correo de lettera.net. Inolvidables esas esperas de 45 minutos únicamente para consultar la bandeja de entrada en los 486 de la Sala de Informática de la facultad de Económicas.

Desde el pasado 1 de marzo todo eso está un poco más lejos y todos nosotros somos un poco más mayores. 

Hasta siempre, Netscape.


Agradecimiento a los Antisistema

Marzo 2, 2008

El viernes pasado había convocada en la plaza de Tirso de Molina una concentración de una organización fascista denominada “Nación y Revolución”. Resulta sorprendente que alguien (ignoro si la Delegación del Gobierno o la Junta electoral), autorice que un grupo neonazi se concentre de forma organizada en una plaza que además de ser símbolo del antifascismo es la entrada al barrio de Lavapiés. ¿Una provocación? Evidentemente…

Y pasó lo que tenía que pasar: Que ante una provocación anunciada, publicitada y autorizada, aparecieron los ángeles de la guarda de nuestro barrio. Los justicieros que siempre están dispuestos a contestar a estas afrentas: Los famosos “antisistema”. A veces no sé qué haríamos sin ellos.

Como ejemplares ciudadanos ofendidos, hiceron lo que tenían que hacer por el bien de nuestro barrio: Plantar cara a los neonazis y a los antidisturbios destrozando lunas, arrasando cabinas y quemando coches y contenedores. Todo es poco por el honor de la plaza de Tirso y por los inmigrantes de Lavapiés.

Disturbios

La foto está hecha desde mi casa el mismo viernes a eso de las 22:00, cuando por la calle Embajadores se mezclaban incendios como el que se ve con cargas de los antidisturbios, vecinos asustados y punkies sonrientes.

Después de dejar un Lavapiés arrasado con escenas dignas de los peores tiempos de los balcanes, nuestros queridos antisistema, volvieron a sus localidades de origen con la satisfacción del deber cumplido. A ver si estos neonazis se atreven a volver… Y con todos nosotros, los vecinos de Lavapiés, tranquilos porque sabemos que ante la siguiente provocación que suframos ellos volverán para apoyarnos.

 Una vez más (nunca son pocas): Muchas gracias.