Hoy me he levantado yo con ganas de ser original y no se me ha ocurrido nada mejor que hablar del no debate de ayer noche. 2 candidatos, 15 años de espera, un millón de euros de presupuesto y Manuel Campo Vidal moderando. ¿Se puede pedir más? Pues sí: por lo menos un debate de verdad y un periodista en activo de moderador, por favor.
Fue precisamente Manuel Campo Vidal el encargado de introducir el cara a cara. Una introducción innecesaria, larga y autocomplaciente para con la “Academia de las ciencias y las artes de televisión”. Y decía yo en mi primer post que lo de “La enredadera” me parecía pedante…
Esta academia no debe olvidar que si organiza estos dos “debates” es únicamente por el veto impuesto desde el PP a la organización por TVE, que es de donde nunca deberían haber salido estos espacios. Y como lo de T5 y A3 tampoco le pareció bien al PSOE, pues eso… Que muchas flores pero van de tercer plato. Además, todo el curriculum de esta institución hasta ahora consistía en hacer la competencia a la gala de los TP con unos premios de tercera.
Hoy mismo he leído que organizar los dos debates va a costar la friolera de un millón de euros. Sorprende la cifra viendo el plató que montaron los prejubilados de TVE (Paco Bello de decorador, Fernando Navarrete de realizador y Tacho de la calle de productor). Cuando uno apuesta en pleno siglo XXI por el decorador de “Tocata” y “Aplauso”, el resultado sólo puede ser uno: Trasnochado, rancio y casposillo. Estos días he podido ver imágenes del debate de González y Aznar en T5 y juro que la escenografía era más moderna que la de ayer…”Blanco televisión” llamaron al color de la mesa. Era color crema y punto. Blanco era el decorado de “Lo más plus” y lo demás es cuento.
En cuanto a los candidatos, poco que decir. Quizás, por mencionar algo, lo sorprendente que resulta que después de preparar semanas este debate con decenas de asesores, aparezca Rajoy con una chaqueta 2 tallas más pequeña. Por eso la llevaba abierta en la presentación y por eso le quedaban cortas las mangas, convirtiendo a su reloj en el 4º elemento más visible tras los candidatos y Campo Vidal.
En cuanto al “debate” propiamente dicho, lo que decía al principio: Que no lo hubo. Sólo se salvó la intervención final de Rajoy por su surrealismo. Brillantes nuevamente sus asesores al dedicar esos minutos ante 13 millones de espectadores para hablar de “una niña con padres que trabajen”.
Aparte de anécdotas, tal y como esperaba y predecía hace unos días, Zapatero puso encima de la mesa los muertos del 11-M y Rajoy los de ETA. Y de propina (yo no había contado con ellos), los del incendio de Guadalajara. Siempre infravaloro al Sr. Rajoy.
Espero ansioso un nuevo desborde de talento por parte de academia, candidatos, asesores y moderadora el próximo lunes.
Publicado por laenredadera




