Aardman vs Pixar

Enero 30, 2008

En los últimos días, he tenido la suerte (no premeditada) de disfrutar de dos de las últimas joyas del cine de animación en dos de sus distintas facetas: Wallace y Gromit: La maldición de las verduras y Ratatouille, o lo que es lo mismo: La Factoría Aardman frente a la todopoderosa Pixar. Plastilina y Stop Motion frente a CGI y 3D. Europa frente a América.

Hace ya bastante tiempo que sigo con devoción las andanzas de la incalificable pareja formada por el inventor Wallace y su inseparable perro labrador Gromit. Concretamente unos 14 años, según acabo de calcular. El por qué he esperado hasta ahora para disfrutar de su paso al largometraje no lo tengo claro, aunque seguramente haya tenido mucho que ver el miedo a una posible decepción. En cualquier caso, la voluntaria espera ha merecido la pena. Y sobradamente.

Wallace y Gromit

Después de sus tres memorables cortos: La gran excursión, Los pantalones equivocados (para mi gusto el mejor de los 3) y Un esquilado apurado, en esta Maldición de las Verduras conservan todo su espíritú original, incluyendo la pegadiza melodía que les acompaña desde sus inicios o las huellas dactilares visibles en ocasiones en las figuras que delatan la intensiva labor artesanal de la técnica empleada. Y humor. Sobre todo humor del bueno.

Pero la factoría Aardman es mucho más que Wallace y Gromit. Desde el mítico vídeo de Nina Simone “My baby just cares for me” de 1987, pasando por “Creauture Comforts” o la más reciente “Chicken Run“, esta compañía ha marcado un estilo inconfundible que nos ha devuelto la pasión por la plastilina a toda una generación.

En el otro lado está Pixar. Estudio con mayúsculas para el que el término “falta de medios” no existe. De una empresa de este tipo uno espera productos industriales, prefabricados y sin alma, con el único aliciente de la perfección técnica. Es lo que se espera, pero no lo que nos da Pixar. Ratatouille es, sin ir más lejos, una de las mejores películas que he visto que los últimos meses… Acción, humor, ambientación, personajes y… ¿perfección técnica? Algo más que eso, diría yo. Es impresionante.
 
Entonces…¿Aardman o Pixar? Los dos, por favor.


Progresismo bananero

Enero 28, 2008

Que el PP tiene perdidas las próximas elecciones y que Mariano Rajoy es un cadáver político andante, es algo que poca gente pone en duda. Pero entonces…¿Qué sentido tiene despertar a la bestia?¿de qué sirven los golpes de efecto y los fuegos de artificio? Me estoy refiriendo, evidentemente, a la anunciada devolución a todos los asalariados y pensionistas de 400 euros por parte del gobierno el próximo junio.

Esta propuesta la lanzó ayer a bombo y platillo Zapatero calificándola de “progresista”. Más bien lamentable diría yo. Curioso concepto del progresismo ese en el que se abona la misma cantidad a Botín que a la empleada del hogar. No, perdón!! que la empleada es autónoma y no la va a cobrar…Y todavía hay gente que me pregunta que por qué voto a IU.

La precampaña del PP sobre cuestiones económicas está siendo tremendamente pobre y basada únicamente en achacar al gobierno actual las consecuencias derivadas de una economía global. Ahí va algún ejemplo de sus perlas:

  • Se culpa al gobierno del preocupante nivel de inflación actual. Es preocupante, sí, pero me da a mí que tienen más culpa el petróleo y los mercados internacionales de cerales que Zapatero.
  • Se culpa al gobierno del pasado “lunes negro” y la posible crisis bursátil. Nada parece tener que ver la crisis de las subprime en EEUU o que se hayan visto afectadas las bolsas de todo el mundo. Tampoco oí nada sobre la subida de casi 7 puntos en el IBEX-35 ese mismo jueves.
  • Se culpa al gobierno a la vez (y esto es lo curioso), de que las familias están ahogadas por las hipotecas y de la crisis del sector inmobiliario. Vamos, que tenían la culpa de que subieran los precios y ahora la tienen de que no suban. Curioso.

Y entre todos estos ataques, lanzan su propuesta económica estrella: El pleno empleo. Sin más explicaciones. Con un par…

Con todos estos argumentos, la mejor campaña económica que podría hacer el PSOE es la de quedarse calladito. El españolito medio no es tan tonto como se piensan y no se va a creer a pie juntillas los argumentos catastrofistas esgrimidos por el PP, por más veces que repitan aquello de “El gobierno socialista ha dilapidado la herencia económica que dejó el PP”. Hay que ver lo pesados que pueden llegar a ser. Supongo que con algo tenían que sustituir lo de “no está demostrado que ETA no tenga nada que ver con el 11-M”.

Con esta situación y los resultados que arrojan los sondeos previos, el único que puede perder las elecciones es el propio PSOE. Ayer dio el primer paso con el anuncio de una medida propia de una república bananera  y que, aunque me cueste dar la razón al PP, suena sin duda a compra de votos encubierta financiada por las arcas públicas.


Aznar, la víctima ¿y Rajoy?

Enero 24, 2008

Esta semana hemos podido asistir a la enésima salida del tiesto de José María Aznar desde que dejó la presidencia. Asistía “en calidad de víctima del terrorismo” al IV Congreso Internacional de Víctimas del Terrorismo, y, haciendo un alarde de originalidad, comenzó por criticar la ausencia del actual presidente del gobierno en este evento diciendo que a algunas personas “les sobra arrogancia y les falta coraje, les sobra sectarismo y les falta talento”. ¿Aznar acusando de arrogancia, sectarismo, falta de talento…? Sí, no es broma.

Era evidente que a Zapatero le iban a criticar desde diferentes ámbitos (o más bien muchas personas desde el mismo ámbito) por no acudir a este congreso. Era previsible. Pero, ¿qué habría pasado si hubiera decidido acudir? ¿hubieran aplaudido los que ahora le critican la presencia del presidente al lado de las víctimas en plena precampaña? Mmmm…Pues va a ser que no. El uso partidista de las víctimas sólo lo ven aceptable en un sentido. Yo en ninguno, la verdad… Chapeau Zapatero por no arrugarte.

Después de la crítica a Zapatero, se le ocurre a Jose Mari solicitar el voto sin complejos, pidiendo a los españoles que piensen “muy bien” a quién van a votar en las próximas elecciones, por si lo van a hacer “en quien ha reconocido que en algo tan vital como es la negociación con los terroristas ha engañado a todos los españoles”. Ahí queda eso. Faltaban las banderitas de plástico ondeando con la gaviota y los pensionistas traídos en autobuses a cambio del correspondiente bocadillo de mortadela.

Para finalizar las intervenciones en este congreso, el candidato Mariano Rajoy no sé muy bien en condición de qué, aprovechó el foro para acusar al gobierno de haber “jugado con la ley” y haberla utilizado “a su libre albedrío” con la ilegalización del PCTV y ANV, y para recalcar que “la ética y la verdad, y no los enjuagues y los falsos atajos” acabarán con el terrorismo. Decía el tan defendido Pacto por las libertades y contra el terrorismo que la lucha antiterrorista nunca sería tema de debate electoral. Sin comentarios.

La cita es el día 9 de marzo y todo el mundo ha empezado a jugar sus cartas. Lástima que algunos lleven las cartas marcadas de rencor, hipocresía, soberbia y mentira.


Murakami: En tierra de nadie

Enero 22, 2008

Hace un par de años un buen amigo que por entonces se encontraba trabajando en la América profunda, me recomendó encarecidamente no un libro, sino un escritor: Haruki Murakami. Me habló del prestigio creciente que este escritor tenía en Norteamérica, de alguna de sus conferencias en universidades, de su postulación desde ciertos círculos al Nobel de Literatura y, sobre todo, de sus universos surrealistas, mágicos y paranormales.

Murakami

Por aquel entonces, el tal Murakami era un perfecto desconocido al menos para mí, así que me acerqué a una librería y me hice con el que podría ser considerado la oveja negra de su bibliografía: “Tokio Blues”. Me refiero a oveja negra no en términos peyorativos por su calidad literaria, sino por la excepcionalidad de su temática realista en la obra eminentemente fantástica de Murakami.

Este “Tokio Blues” es una novela muy curiosa, ya que presenta un Japón urbano alejado de la ritualidad habitual que acompaña la imagen de este país en occidente. De esta forma, sorprende la naturalidad con la que aborda temas que a priori podríamos considerar tabúes como el suicidio juvenil o las primeras experiencias sexuales. Lo peor del libro es sin duda la traducción del título (el original toma el “Norwegian Wood” del famoso tema de los Beatles). A veces tengo la sensación de que nos toman por idiotas.

“Tokio Blues” tiene mucho de autobiográfico, reflejando en todo momento la pasión de Murakami por la cultura occidental y, en especial, por la música. De hecho, trabajó al igual que el protagonista de la novela en una tienda de discos y fue propietario de un bar de jazz en Tokio.

Leo que a pesar de que esta novela supuso un fenómeno social en Japón a mediados de los 80, Murakami no es un escritor especialmente apreciado por la crítica nipona. Demasiado occidentalizado al parecer. De igual forma, parece que su origen y la temática de sus libros le cierran ciertas puertas en occidente. Poco cercano, supongo. Siempre he sentido simpatía por estos tipos que nadan entre dos aguas sin acabar de encontrar su lugar natural (o quizás precisamente porque ESE es su lugar natural). Se me viene a la cabeza (permitidme el apunte friki), el personaje de Tanis de la injustamente ninguneada (y no estoy de coña) ”Crónicas de la Dragonlance”. Semielfo, o lo que es lo mismo, mitad elfo mitad humano y despreciado por ello por ambas razas.

Después de terminar esta novela, devoré la apasionante “Sputnik, mi amor”, y actualmente me encuentro inmerso en la que es considerada su obra maestra “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo”. Espero que sea ésta la que me devuelva definitivamente mi lamentablemente aplazada devoción por la lectura.

Ah, se me olvidaba… Este escritor ha dejado de ser un desconocido y ya cuenta con un buen número de best sellers en España que inundan los estantes de novedades en cualquier librería que se precie.


Ministerio de la Familia y Bienestar Social

Enero 11, 2008

Leo con cierta sorpresa (bueno, la verdad es que no tanta), que Mariano Rajoy ha prometido la creación de un Ministerio que se ocupe de la familia en el caso de que el Partido Popular gane las próximas elecciones.

En el discurso en el que presentó esta propuesta de ministerio, Rajoy afirmó que será “el ministerio de las personas”, porque no se ocupará como el gobierno socialista “ni de la Alianza de las Civilizaciones ni de la propaganda ni de la guerra ni de las naciones”. Este Mariano es un cachondo. Que no se ocupará de la guerra, dice. A ver si esta vez es verdad.

La propuesta de creación de este ministerio se embarca dentro de la marea organizada por la España más rancia, casposa y reaccionaria para salvaguardar a las familias (ojo: Sólo al concepto tradicional de las mismas), de los continuos ataques que al parecer están sufriendo por parte del gobierno socialista. Entendamos por ataques el matrimonio homosexual o el divorcio expréss.

Familia es la pareja felizmente casada, que supo mantener la castidad hasta el matrimonio y que ahora disfruta de una preciosa parejita de niños en sus paseos dominicales por los jardines de su urbanización. Estoy de acuerdo. Pero Familia también es la mía, que convivo felizmente con mi pareja y sin planes inminentes de matrimonio, Familia es la madre soltera que ha tenido el mérito de criar en solitario a su hijo y Familia es la pareja homosexual que ante la imposibilidad de acceder a una adopción se ve obligada disfrutar únicamente de su Bulldog francés.

Tengo la sensación de que todo lo mencionado en el párrafo anterior es una obviedad, pero concentraciones como la de Colón de hace unos días o la propuesta de Don Mariano me hacen planteármelo. Como decía el Che “Corren malos tiempos cuando hay que luchar por lo obvio”.

Escribía acertadamente Pepe Blanco hace unos días que si los obispos querían pronunciarse sobre leyes tenían dos opciones “presentarse a las elecciones o quedarse al margen de la política”. Dada la propuesta del Ministerio de la Familia, doy por sobreentendido que la iglesia ya va en una lista.

Espero la imagen de Rouco el 9 de marzo con la papeleta en la mano.