Probando, probando…

Leo en la Home de WordPress que únicamente en este proveedor conviven 1.884.379 blogs. Ante este dato demoledor, uno se plantea ¿es necesario otro blog?. Es una pregunta que para mí no es trivial, ya que siempre pensé leyendo El País que las críticas de cine más dañinas eran las que tildaban a una película de “innecesaria”. Y a raíz de esta pregunta me surgen otra muchas:

  • ¿Quién va a leer el blog nº 1.884.380 de WordPress?
  • ¿De qué voy a hablar en este blog?
  • Si mi circulo de conocidos ya conoce mis opiniones, ¿a quién va dirigida esta enredadera?
  • Si triunfan los blogs temáticos y especializados ¿tiene sentido opinar de TV, política, música, cine, etc.)?

La respuesta a todas estas cuestiones parece evidente: Este blog tendrá seguramente la misma difusión que tendría un diario con candadito escondido debajo del colchón. O menos. Aún así me ha dado todo igual. He dicho que me lío la manta a la cabeza y me la lío: Ayer me dí de alta y me diseñé (no sin poca ayuda) una cabecera bastante chula, aunque está feo que yo lo diga.

El problema vino después, cuando me dí cuenta de que el color de la enredadera (lo que viene a ser el verde, vamos), no va ni a tiros con el azul de la plantilla. Primer contratiempo. Y resulta que la aplicación que te permite cambiar estos detalles de color, parece ser que es de pago. Hasta ahí podíamos llegar. Una cosa es que yo tenga una necesidad vital de desahogarme contando mi rollo en un blog, y otra muy diferente que esté dispuesto a soltar pasta por poner monos los colores.

Una vez superado (o más bien asumido) el problema de los colores, ha venido el metafísico: Lo de La enredadera me suena pedante. No sé por qué, pero es así, por lo que no voy a tener más remedio que asumir que tengo un blog pedante.

En fin, voy a acabar por hoy dando por inaugurada La enredadera (definitivamente es pedante). Ya tendré tiempo de opinar sobre Isabel San Sebastián, los toros, Telemadrid, Bunbury, el Starbucks, Ray Loriga y todos aquellos elementos que ponen en peligro el futuro de la humanidad.


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